Si lo que buscabas era dotar a tu sala o comedor de una alternativa completamente distinta en cuanto a mueblería para descansar o dormir la siesta, quizá el puff sea la opción perfecta.
Inspirado en la idea de una almohada gigante, el puff ha sabido abrirse paso desde la sala confortable inglesa hasta los dormitorios burgueses italianos con gran estilo.
Revisemos algunas de las características más convenientes de los puff:
Son faciles de lavar: al estar hechos casi en un 100% de un recubrimiento de cuero o plástico, basta con pasarles un trapo húmedo y algo de jabón para quitarles cualquier tipo de mancha.
Son extremadamente cómodos: probablemente la opción por la que los escogemos. Son elementos sumamente cómodos, porque como dijimos antes es como descansar sobre una almohada gigante.
Son funcionales: porque pueden servirnos para ver televisión, dormir la siesta, leer un libro. Todo muy cómodamente.
Podemos encontrarlos en infinidad de formas: siendo las más comunes las que tienen respaldar (peras), las almohadas gigantes (sin forma clara) y los cuadrados.

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TIP: Aprende a utilizar los puffs como un complemento de color en tu espacio, casi casi como si fuera un lunar. Si tu habitación, por ejemplo tiene tendencia a los verdes brillantes, ¿por qué no pruebas con un puff amarillo? Se verá sensacional y le dará carácter a tu espacio.
Imágenes: Mercadolibre, GuiaDKN, Redecorando.
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