Más allá de su forma o tamaño, pocos elementos decorativos encierran tanta magia como los espejos. Presentes en la decoración desde el principio de los tiempos, conservan hasta nuestros días plena vigencia.
Si bien la virtud más reconocida de los espejos es la de expandir visualmente un espacio, utilizados con propiedad, logran también añadir luminosidad, frescura y profundidad. Además, las formas y tamaños de las que podemos valernos y su fácil instalación los hacen muy versátiles.
Pueden ser utilizados para hacer “desaparecer” un muro, una columna o cualquier elemento que corte o limite un ambiente, bastará simplemente colocarlos sobre ellos a modo de enchape. Esto es muy útil si buscamos expandir una habitación sin comprometer la estructura del inmueble. Lo aconsejable es cubrir una sola pared de la habitación, pues al saturar un ambiente con espejos, en vez de mayor amplitud visual, no conseguiremos más que un efecto desagradable.
Los espejos son indispensables para crear efectos de multiplicidad. Correctamente orientados pueden añadir luz a los interiores o reflejar un ángulo de vista interesante: una chimenea, una ventana o una obra de arte.
Otro efecto interesante se logra al colocar un cuadro en el centro de una pared de espejos: parecerá que el cuadro flota en la habitación; le añadirá un toque de elegancia y originalidad.

Respecto al efecto de los bordes, estos pueden ser simples o biselados. Para un estilo conservador y elegante, lo mejor es optar por uno de bordes biselados, mientras que si queremos un estilo más moderno, convendrá uno de bordes simples.
Tags Blogalaxia: Casa, Decoración, Hogar, Espejos.









juan morales camarena
20 noviembre 2009
esta muy buena tus decoraciones mandame algunas ami msn porfa
janet
6 diciembre 2009
que herramientas nesecito para hacer los viselados a los espejos?